Salario mínimo y productividad en Colombia: evidencia, límites y decisiones estructurales
En Colombia, el salario mínimo se discute cada año como si fuera una palanca autónoma del desarrollo. Pero los salarios sostenibles dependen del valor creado por hora trabajada: si el costo laboral sube sin productividad, el ajuste llega por precios, horas, informalidad o márgenes. Con desempleo moderado e informalidad estructural, el debate real no es solo empleo, sino productividad y calidad del vínculo laboral. La evidencia internacional sugiere efectos heterogéneos y reacomodos, y el tejido empresarial colombiano —dominantemente micro— limita la capacidad de absorber choques salariales sin mejoras de productividad. La conclusión es incómoda pero defendible: sin agenda de productividad, el debate del salario mínimo seguirá incompleto.










