Nombre del autor:Andrés Felipe Molina Orozco

Salario mínimo y productividad en Colombia representados por datos económicos, empleo e informalidad

Salario mínimo y productividad en Colombia: evidencia, límites y decisiones estructurales

En Colombia, el salario mínimo se discute cada año como si fuera una palanca autónoma del desarrollo. Pero los salarios sostenibles dependen del valor creado por hora trabajada: si el costo laboral sube sin productividad, el ajuste llega por precios, horas, informalidad o márgenes. Con desempleo moderado e informalidad estructural, el debate real no es solo empleo, sino productividad y calidad del vínculo laboral. La evidencia internacional sugiere efectos heterogéneos y reacomodos, y el tejido empresarial colombiano —dominantemente micro— limita la capacidad de absorber choques salariales sin mejoras de productividad. La conclusión es incómoda pero defendible: sin agenda de productividad, el debate del salario mínimo seguirá incompleto.

Joven colombiano con mochila y saco oscuro camina por una avenida urbana con expresión seria, simbolizando la incertidumbre del primer empleo.

El primer empleo en Colombia: cuando pedir experiencia se vuelve una forma de exclusión

El primer empleo en Colombia es una paradoja cruel: exigimos experiencia a quienes apenas están aprendiendo a tenerla.
El país pide talento listo para usar, pero se niega a formarlo. Esta reflexión amplía mi columna publicada en IFM Noticias y analiza por qué el mercado laboral castiga la inexperiencia que él mismo genera.
Una mirada crítica al desempleo juvenil, la educación técnica ausente, las universidades desbordadas, la cultura del mérito inmediato y las empresas que aún apuestan por la primera oportunidad.

Silla vacía iluminada en una oficina moderna, símbolo de la exclusión laboral del talento mayor de 50 años en Colombia.

Empleo a mayores de 50 en Colombia: cuando modernizar significa olvidar la experiencia

Cumplir 50 años en Colombia sigue siendo un delito laboral no escrito. Esta entrada desmonta el mito de la “modernización” que jubila la experiencia antes que a las personas. Con datos, evidencia y casos reales, revela cómo el edadismo empobrece empresas, familias y país, y propone un enfoque estratégico para convertir la madurez en ventaja competitiva.

Pareja sentada de espaldas en la montaña, abrazada y mirando el horizonte, símbolo de pausa, conexión humana y desconexión consciente.

Desconexión consciente en el liderazgo: cuando el Wi-Fi se apaga y el criterio despierta

En un mundo que confunde conexión con compromiso, la desconexión consciente en el liderazgo se vuelve una competencia estratégica. No se trata de apagar el Wi-Fi, sino de recuperar el criterio: pensar antes de responder, decidir con propósito y dirigir con coherencia. Esta versión extendida de la columna publicada en IFM Noticias explora cómo pausar se convierte en ventaja competitiva y cómo la hiperconexión está erosionando el alma de las organizaciones modernas.

Reunión profesional donde un grupo de cuatro personas dialoga con atención y respeto, representando la comunicación asertiva y acertada como base del liderazgo estratégico.

De la forma al fondo: cómo convertir la comunicación en una competencia estratégica

La comunicación asertiva y acertada no es cortesía ni suavidad: es arquitectura estratégica. Esta entrada amplía la columna publicada en IFM Noticias y demuestra cómo integrar respeto, claridad y evidencia en la toma de decisiones. Asertividad y acierto no son opuestos: son el equilibrio que convierte la conversación en cultura, y la cultura en resultados sostenibles.